Lo cinegético

Caza sostenible

Se podría definir la caza sostenible como el aprovechamiento continuado en el tiempo de las especies de caza como recurso natural renovable, de manera tal que no implique su deterioro ni el del medio que las sustenta. Si atendemos a la definición que hace el Consejo de Europa, a través del Convenio de Berna, en la Carta Europea sobre Caza y Biodiversidad, se entiende por caza sostenible: "el uso de especies de caza silvestre y sus hábitats en un modo y a un ritmo que no conduzca a la disminución a largo plazo de la diversidad biológica o entorpezca su restauración. Ese uso mantiene el potencial de la diversidad biológica para satisfacer las necesidades y aspiraciones de las de las generaciones presentes y futuras, así como el mantenimiento de la caza como un actividad aceptada social, económica y culturalmente (sobre la base de la definición de "uso sostenible" en el artículo 2 del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD)). Cuando la caza es llevada a cabo de manera sostenible, puede contribuir positivamente a la conservación de las poblaciones silvestres y sus hábitats, y también beneficiar a la sociedad”.

Sin embargo, la caza sostenible es más que eso. Existe un grado más de profundización que debe ser tenido en cuenta para alcanzar a comprender plenamente el concepto de sostenibilidad en la caza. Es cierto que lo anterior, cazar solo una parte de la población dejando intacta su capacidad de perpetuarse indefinidamente en el tiempo, es lo que normalmente se entiende como sostenibilidad en la caza. Esto es fundamental y constituye la base de la caza sostenible: las poblaciones cazadas deben mantenerse viables en el tiempo. Pero eso no es lo único. Debe haber también otros parámetros que garanticen que ese mantenimiento de las poblaciones en el tiempo procura poblaciones sanas, silvestres, viables como tales por si solas; a la vez que sus hábitats se conservan igualmente en estado de satisfacerles por si mismos todas sus necesidades. Y estos parámetros incluyen que la población se mantenga pura (genética), sea silvestre (no ganado), mantenga intacto su carácter silvestre para la supervivencia y la defensa (no sea alimentada artificialmente, ni manejada intensiva o artificialmente) y su población esté sujeta a la capacidad de carga del medio (puede ser una capacidad de carga ordenada: aumentada naturalmente, sin intensificar ni artificializar la población ni su medio). Todo ello englobado en la conservación de la diversidad biológica en su conjunto (especies, ecosistemas y genes) que debe igualmente ser conservado globalmente (“el uso de especies de caza silvestre y sus hábitats en un modo y a un ritmo que no conduzca a la disminución a largo plazo de la diversidad biológica o entorpezca su restauración”). La caza es un recurso natural renovable. Las especies cinegéticas, como recurso natural renovable, son susceptibles de aprovechamiento. La caza, como actividad, está sometida a una amplia regulación para su aprovechamiento ordenado y sostenible.


La sostenibilidad completa, integral en la caza tiene, por tanto, dos condiciones de obligado cumplimiento: la no sobreexplotación del recurso (su mantenimiento en el tiempo) y la no artificialización del recurso (su mantenimiento en el tiempo de manera natural, sin alterar negativamente sus parámetros naturales ni los de sus hábitats).

La sostenibilidad integral en la caza se alcanza cuando se cumplen estas dos condiciones:

1. Las poblaciones cinegéticas se mantienen viables para un aprovechamiento sostenido en el tiempo(sin sobreexplotación).

2. Las poblaciones cinegéticas se mantienen de manera natural en el tiempo (sin artificialización).

 

Reseña de las Villuercas del "Libro de la montería del rey Don Alfonso XI"

El Valle de Vieja es buen monte de oso en invierno». No lo digo yo, sino que lo escribió el rey Alfonso XI en su libro 'La Montería' en el año 1345. Hace, pues, casi 700 años, en este valle, el rey Alfonso Onceno contaba que «la primera vez que corrimos este monte, fallamos ni diez osos, et soltamos a los seis et murieron los cuatro». En el Libro de la Montería, escrito unos pocos años después de la construcción del Monasterio, son numerosas las alusiones a nuestros principales caminos históricos y lugares recientemente repoblados:

1.- El Camino de Talavera a Guadalupe: Es el viejo camino ganadero que cruza el Tajo por el vado de Azután, la Sierra de Altamira, y por el valle del Guadarranque, y por el Estrecho de Peña Amarilla, llega hasta Alía y después a Guadalupe. El rey Alfonso XI nos cuenta en 1345 mientras cazaba en Las Villuercas:”La Sierra de los Puertos que está sobre el Puerto de Sanct Viceinte es todo un monte….et son las vocerías, la una desde el puerto, el camino ayuso…”,”que es cabo Halia…fasta el camino que va de Toledo a la casa de Val de Cadazos”.

Desde el año 1385, en que se construye el Puente del Arzobispo por D. Pedro Tenorio sobre el río Tajo, cobra especial interés el llamado Camino Real de Castilla a Guadalupe que pasa por Villar del Pedroso, Carrascalejo, Navatrasierra y el Hospital del Obispo, alcanzando Guadalupe por el Puerto de la Brama o del Humilladero.

2.- El Camino de Plasencia: Camino desde Santa María de Guadalupe por el Puerto de la Brama, el valle del río Ibor hasta Navalvillar, La Avellaneda y la iglesia de San Román, junto al Gualija. Cruza el Tajo por el vado de Alarza en dirección a Malpartida de Plasencia y Plasencia. Podemos leer en el Libro de la Montería (1345):

“…por cima de la cumbre que dicen el lomo de Halía, et dende hasta los Guijos de Ibor, et la otra fasta el camino de Plasencia…”

3.- El Camino de Sevilla, por el Puerto de Cañamero (Puerto Llano), la Venta de la Laguna, el Rincón, Valdepalacios y Madrigalejo, donde los monjes jerónimos del Monasterio de Guadalupe poseían grandes dehesas y una casa-palacio.

“El Covilar es buen monte de puerco en ivierno. Et es la vocería por cima de la cumbre, et son las armadas, la una en la loma, et las dos al río”.

“El monte de Val de Palacios es buen monte de puerco en ivierno…Et es el armada en el camino que va  de Palacios a la Parriella”…“La raña que es sobre Val de Palacios es buen monte de osos en ivierno, et en tiempo de colmenas; pero en este tiempo hay poca agua”.

4.- El Camino de Trujillo: Camino de Guadalupe a la granja-palacio de Mirabel, Castaño Abuelo, río Ruecas, Sierra de la Madrila, Puerto de Berzocana, Berzocana, Garciáz, Madroñera y Trujillo.

“Los valles de sobre Garciez es buen monte de oso, et de puerco en ivierno, et aun en verano, et son las vocerías la una desde el Robledo”…”et la otra al valle ayuso hasta el Camino de Berzocana”. Desde Alfonso XI tenemos noticias de buen arte de la caza en Navezuelas. Buen monte de osos cita el rey maravillado por la abundancia de especies cinegéticas del lugar. Aunque estas escenas son representadas ya en las pinturas rupestres de la comarca.